El día después: Houston vuelve a ver el Sol tras la tragedia del huracán Harvey

Luego de cinco días de lluvia y tragedia, Houston volvió a ver el Sol y con él se hicieron más aterradoras las consecuencias devastadoras  del  paso del Huracán Harvey.







La  popular frase “Houston tenemos un problema” se revirtió esta vez. Fue Houston quien gritó desesperado al mundo “tenemos un problema” y sumamente grave y con daños humanos y materiales aún incalculables.

Este jueves la claridad del sol trajo un poco de calma a los residentes, pero también dejó ver con mayor la magnitud de los daños de Harvey, uno “de los peores desastres en la historia de Texas”, en palabras de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).

El huracán Harvey llegó a la costa de Texas el pasado viernes 25 de agosto por la noche como huracán de categoría 4, golpeando salvajemente a Houston y la ciudad petrolera de Corpus Christi, entre otras poblaciones  de este estado del sur de los Estados Unidos.

Harvey es el primer huracán de esa magnitud desde Wilma en 2005. Sin embargo en 24 horas, pero el viento perdió intensidad y quedó degradado a tormenta tropical. A pesar de ello se confirmaron  las peores previsiones del Servicio Nacional de Meteorología de USA, cuando la tormenta se detuvo sobre Houston dejando lluvias torrenciales y alimentándose del agua caliente del Golfo de México durante cuatro días, en vez de pasar de largo.







30 muertos y 30 mil refugiados

Las cifras son muy provisionales aún, cuando ni siquiera han empezado a bajar el nivel del agua significativamente. El miércoles, 30.000 personas seguían fuera de sus casas en 320 refugios dentro y fuera de la ciudad.

Las autoridades habían confirmado hasta el miércoles más de 30 muertos relacionados con la tormenta.

Entre los muertos, Estados Unidos está conmocionado por la historia de seis miembros de una misma familia que quedaron atrapados en un coche bajo el agua. Dos abuelos con cuatro nietos, con edades entre 6 y 16 años. Tratando de huir, se metieron en la calle equivocada y el agua engulló el vehículo. Conducía Sammy Saldívar, el padre de los niños, que logró salir del coche y lo vio hundirse cuando trataba de rescatar a su familia, según contó a CNN Eric Saldívar, su hermano. “Podía oír a los niños gritar y llorar intentando salir de la furgoneta”. Cuando lo rescataron, alcanzó a decir: “El coche está ahí abajo”, pero había desaparecido. Los equipos de rescate encontraron el coche el miércoles. Otra víctima mortal fue un policía, Steve Perez, de 60 años, que se vio atrapado por el agua en su vehículo cuando trataba de entrar en la ciudad para las tareas de rescate.

Durante la noche, Houston se convirtió en una ciudad fantasma. El alcalde decretó un toque de queda entre la medianoche y las 5 de la mañana ante las informaciones de que estaba habiendo saqueos en las casas abandonadas a todo correr.

Ha habido casos, informaron, de personas que se han hecho pasar por agentes de policía exigiendo a los residentes que evacúen para luego robar sus casas.

“No vamos a tolerar que personas victimizen a otros en el punto más bajo de sus vidas” dijo el jefe de policía de la ciudad, Art Acevedo. Al menos 14 personas han sido arrestadas por saqueo.

 

Hasta un 30% del Condado de Harris, donde residen 4.5 millones de personas, está bajo el agua.

Las casas afectadas por la tormenta siguen inundadas, mientras las represas Barker y Addicks, que se rebasaron por primera vez en su historia el martes, continúan liberando agua de manera controlada.







El martes, el área de Houston batió el récord de lluvias caídas en Estados Unidos dos veces. Cedar Bayou, en las afueras, acumuló 1.317 milímetros de lluvia. Es más de lo que cae en la ciudad de Nueva York en un año entero.

Aún no está claro cuándo las personas damnificadas puedan siquiera entrar a sus casas para evaluar la gravedad de los daños. Autoridades han hablado de semanas para que el agua salga completamente de los sectores más afectados. El juez del condado de Harris Ed Emmett aseguró que entre 30.000 y 40.000 casas han quedado destruidas.




La tormenta volvió hacia atrás el martes, unos 100 kilómetros hacia el mar, y el miércoles volvió a tierra sobre Cameron, Lousiana, en la frontera con Texas, camino de Nueva Orleans, la ciudad que el Katrina asoló hace 12 años  provocó 1.800 muertes.

Las previsiones meteorológicas indican que las precipitaciones pueden dejar entre 7 y 15 centímetros de lluvia en Luisiana, donde, no obstante, no se espera que permanezca en este territorio por mucho tiempo, según el Servicio Meteorológico Nacional de Lake Charles. El parte del tiempo apunta a que saldrá por el Noroeste en un día, ya como tormenta muy debilitada.




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