La historia de John Harper, el Pastor que continuo predicando en medio de la catástrofe del Titanic

John Harper nació un 29 de mayo de 1872, Refrewshire, Escocia , el mismo fue un pastor Bautista que predico durante su vida en Gran Bretaña.




Harper nació en el pueblo de Houston.  Él aceptó la Fe cristiana de sus padres a la edad de 14 años y comenzó a predicar a la edad de 18 años. Siendo un joven se mantenía por sus propios medios haciendo labores manuales en un molino hasta que el pastor Bautista E.A. Carter de la Misión Precursora Bautista (Baptist Pioneer Mission) en Inglaterra lo escuchó predicar y lo ubicó a trabajar en el ministerio en Govan, Escocia.

En 1897, se convirtió en el pastor principal de la Iglesia Bautista Camino Cachemiraen en Glasgow, Escocia.

Bajo su cuidado la iglesia creció rápidamente de 25 miembros a 500 y pronto se mudaron a un nuevo local en la calle Pantation.

Al momento de la catástrofe del Titanic, Harper tenía 39 años, era viudo con una hija, Annie Jessie (Nana) de seis años de edad y era pastor de la Iglesia Bautista en Walworth Road, Londres. Harper viajaba junto a su hija y su hermana Jessie W. Leitch hacia Chicago para predicar por algunas semanas en la iglesia de Moody, donde él había sido invitado a ministrar.

Cuando el barco golpeó un iceberg en la noche del 14 de abril de 1912 su hija y hermana sobrevivieron gracias a que fueron salvadas en un bote salvavidas.




Harper tuvo que permanecer en cubierta y saltó al agua mientras el barco comenzaba a hundirse. Alguien que sobrevivió cuenta que Harper predicó el evangelio durante el fin especialmente Hechos 16:31.

La catástrofe ocurrió el 14 de abril 1912, cuando el Titanic chocó con un iceberg en el Océano Atlántico y posteriormente se hundió. Harper, se dirigía a los Estados Unidos para predicar la Palabra de Dios en la Iglesia Moody.

Harper, pudo haber abandonado el Titanic y salvar su vida, pero prefirió quedarse en la embarcación para socorrer a otras personas. Envió a su hija, Annie Jessie, de seis años, junto a su hermana en un bote salvavidas, quienes sobrevivieron a la tragedia.

Uno de los sobrevivientes, informó que el pastor Harper cedió su chaleco salvavidas a otro pasajero y continuó predicando el Evangelio de Cristo hasta el final, de acuerdo al libro “El último héroe del Titanic”, publicado en 2012 por Moody Adams.

“En los cincuenta minutos finales, George Henry Cavell, que estaba apoyado en una tabla, se acercó a John Harper, quien se encontraba flotando en el agua, y desde allí le gritó: “¿Es usted salvo?“. Él respondió: “no”. Harper gritó las palabras de la Biblia: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo“. Antes de responder, el hombre fue empujado por el mar.

Después de algunos minutos, la corriente trajo a George de vuelta cerca al pastor. Una vez más, Harper gritó, “¿Es usted salvo?”. Una vez más, respondió: “no”. Harper repitió las palabras de Hechos 16:31: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo”.




Ya cansado y sin fuerzas, Harper se deslizó en el mar y se ahogó. El hombre que evangelizó puso su fe en Jesucristo y más tarde fue rescatado por los botes salvavidas. En Ontario, Canadá, George Henry dio testimonio que fue el último convertido de John Harper.

El pastor Harper selló en su muerte, lo que había vivido a lo largo de su vida: la pasión por el Evangelio y la preocupación por las almas perdidas.

Según su hermano, el pastor George Harper, John llevó a mucha gente al Señor durante su vida, mostrando el poder del Evangelio para el mundo




Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*