“La persecución a los cristianos es peor hoy que en el primer siglo”

Ted Blake, director de Puertas Abiertas, explica las claves que marcan un empeoramiento de la situación de los cristianos perseguidos en el mundo.




La Lista Mundial de la Persecución que acaba de hacer pública Puertas Abiertas vuelve a poner el foco sobre los lugares donde los cristianos son más perseguidos en el mundo. Una lista que cada año nos recuerda que hay millones de personas que sufren a causa de su fe en Jesús.

Las cifras que da Puertas Abiertas en su último informe sorprenden, pero aún pueden quedarse cortas, explica Ted Blake a Protestante Digital. “Cuando hablamos de 215 millones de cristianos perseguidos, solo nos referimos a los 50 países donde más intensa es la persecución.

Pero las personas perseguidas por seguir a Jesús son muchas más. Aquí sólo contamos los que sufren una persecución alta, muy alta o extrema”, comenta el director de la entidad. Puertas Abiertas lleva más de 60 años de labor dedicada a “la distribución de literatura cristiana, la formación de líderes, el apoyo material y la defensa legal de los cristianos.

Estamos especialmente comprometidos con estar físicamente a su lado para aportarles el estímulo que necesitan”, explican en su web.

P. Según la LMP2017 estamos viviendo un incremento de la persecución a los cristianos en el mundo. ¿Cuáles serían las claves de este aumento a nivel general? R. Lo principal es el radicalismo y la apelación al nacionalismo religioso. Hay gente que se radicaliza en su creencia y en su intención de que aquello que cree es lo único que vale, y que si hay alguien que cree algo diferente, no merece estar en el mismo lugar.




P. Este año ponéis énfasis en la situación de India y otros países del sureste asiático. ¿Qué características son las que han hecho que la persecución aumente en esta zona del mundo?  Ted Blake.

R. El nuevo presidente, que lleva unos dos años en India, venía de una situación de mucha corrupción en su país. Y ha unificado al país apelando al nacionalismo religioso. Ha intentado unir a todo el pueblo en torno a la creencia religiosa hinduista.

Esto ha provocado un aumento de la presión hacia los cristianos y hacia otras personas de otros credos. Ha conseguido que el pueblo en general se sume a esta identificación, y eso ha provocado un efecto contagio en países cercanos, que están imitando esta estrategia. La religión mayoritaria se convierte en elemento unificador y así se instiga la persecución de los cristianos, entre otras religiones.

Además cuando uno tiene muchos problemas en su país, se gana el favor del pueblo con un enemigo en común. Muchas veces -aunque no siempre- pero se suele escoger a los cristianos como el enemigo común al que acusar de todos los males que ocurren en el país, volviéndose así las personas en contra de los cristianos.

P. Otro de los factores que no se puede ignorar es la presión del islam en los lugares donde además de ser mayoritario sino que se ha unido al poder político. ¿Cuáles son las dificultades para los cristianos en estos países?




R. La mayoría de los países donde los cristianos sufren persecución son de mayoría musulmana. No queremos dar una impresión de que es algo en contra del islam, pero son más de 30 países de la lista de 50 cuyo motor principal de la persecución es el islam, es un hecho innegable.

Los países 2 y 3, Somalia y Afganistán, el motor principal es el islamismo radicalizado, manejado desde una situación de tribalismo que controla a las familias, y estas a los individuos, imposibilitando que cualquiera se desvíe de la religión principal.

En otros casos donde el islam no es tan mayoritario, como en Nigeria, está sucediendo algo distinto. Allí lo que hay son grupos terroristas que se dedican a atacar a los cristianos para irlos eliminando de ciertas zonas geográficas, con el propósito de tener una mayoría absoluta islámica y crear sus “estados islámicos”.

P. ¿Cómo viven los cristianos en medio de la persecución?

R. Depende mucho del país donde se encuentre cada cristiano. En los países donde la persecución es absoluta, como en Corea del Norte o Afganistán, los cristianos no tienen más remedio que esconder su fe. Eso quiere decir que deben vivir como los de su entorno, aparentar ser como los demás para evitar toda sospecha, ya que hay personas que son ajusticiadas por la simple sospecha de que pudieran ser cristianos.

En otros lugares, como hemos visto en Siria o Irak, los cristianos huyen. Tienen la posibilidad de salir del lugar de peligro y salvar la vida, aunque pierden todo lo demás.

En otros países lo que pueden hacer es registrarse legalmente e intentar funcionar en las limitaciones que el Gobierno les impone. En muchos casos, para poder registrar la iglesia, lo que exigen está fuera del alcance. Por ejemplo, hay países que no permiten reuniones de más de diez personas sin permiso legal.

Pero no puedes convocar las reuniones hasta que tengas al menos cincuenta personas en tu grupo. Es una pescadilla que se muerde la cola y así es imposible registrar una iglesia. Por eso hay iglesias que funcionan a escondidas, porque no pueden legalizar su situación.

Otros deciden mantenerse, vivir su testimonio cristiano dentro del peligro. Personas que están dispuestas a dar su vida aún por la fe, y muchos sufren las consecuencias de llevar a cabo este estilo de vida. Pero lo tienen claro y saben que Jesús dijo que como le persiguieron a él, perseguirán a sus seguidores.

Tienen esa firme convicción que les permite seguir adelante.

P. ¿Qué se puede hacer para ayudar a cambiar esta situación en el mundo?

R. Lo primero es orar. A veces da la impresión que orar es lo último, pero no es así. Cuando oramos, apelamos al poder de Dios, que es todopoderoso. Dios actúa. Hemos visto caer el telón de acero, hemos visto cambios radicales ocurrir en muchos sitios.

En una ocasión se llevaron un millón de Biblias de contrabando a China, que fueron de gran bendición e impacto en el país. Hemos tenido campañas de oración por estas cosas, y Dios responde, hace su obra.

Vemos que sí pueden cambiar las cosas. Hace no demasiados años el centro de la persecución estaba en el bloque comunista, y hoy no es así. Así que podemos ver cambios. Además podemos firmar peticiones.

Tenemos activa una petición a favor de los cristianos de Irak y Siria, para apoyar su derecho a seguir viviendo en su país y en igualdad de condiciones. También podemos concienciar a nuestro entorno de la realidad de la persecución. Mucha gente cree que con el avance de la tecnología y el conocimiento, la democracia, la persecución ha dejado de existir. Pero es todo lo contrario.

La persecución hoy es peor que en el primer siglo. No podemos dejar de contar esto para que hagamos algo al respecto. Además se puede colaborar como voluntario o económicamente, desde Puertas Abiertas estamos intentando ayudar. Sabemos que no vamos a erradicar la persecución de los cristianos en el mundo, porque Jesús así lo advirtió y Pablo también dijo que “el que quiera vivir una vida piadosa sufrirá persecución”.




Pero sí podemos tener una parte en fortalecer al cuerpo de Cristo. Dios no permite que toda la iglesia sufra persecución para que los que estamos sin persecución podamos fortalecer a los que la están sufriendo. Lo importante es que el testimonio de los que sufren también fortalece la fe de los que no estamos sufriendo esa persecución y nos ayuda a valorar nuestra fe.

P. El informe se ha presentado junto a la entidad católica Ayuda a la Iglesia Necesitada. ¿Hay espacios de colaboración entre entidades cristianas en la defensa de los perseguidos? R. Sí, sin duda. Cuando alguien persigue a los cristianos, no se detiene a identificar qué tipo de cristiano es el que está persiguiendo. Si identifica que sigue a Jesucristo, es digna de la persecución a la que le quieren someter.

Como los perseguidores no distinguen entre cristianos, los que trabajamos por la iglesia perseguida tampoco.

Si es un cristiano que necesita ayuda, queremos ayudarle. Tenemos que colaborar para que cuando se puedan hacer cosas como denunciar la realidad de la persecución, juntarnos una entidad católica y una evangélica para podemos decir que la persecución es una realidad enorme y es necesario reaccionar para defender a los perseguidos, vamos a levantar la voz juntos y así resuena con más fuerza.




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